Giro dramático en el crimen de Jeremías Monzón: detuvieron al hermano de uno de los acusados por amenazas
Un nuevo operativo policial en el Gran Santa Fe terminó con la aprehensión de un joven vinculado al entorno de los implicados. Se lo acusa de intimidar a testigos y familiares a través de redes sociales.
PROVINCIALES
1/26/2026


La investigación por el brutal asesinato de Jeremías Monzón, el adolescente de 15 años hallado muerto en un galpón abandonado de Santa Fe, sumó este lunes un nuevo capítulo judicial. Efectivos policiales detuvieron al hermano de uno de los menores señalados como autores del crimen, luego de que se detectaran graves amenazas vertidas a través de la plataforma Instagram.
El sospechoso fue localizado tras una serie de tareas de inteligencia criminal que buscaban proteger la integridad de los allegados a la víctima. Según confirmaron fuentes del caso, las intimidaciones pretendían silenciar los reclamos de justicia que la familia de Monzón sostiene con firmeza desde el pasado 22 de diciembre, cuando el cuerpo del joven fue encontrado con signos de ensañamiento.
El caso, que conmocionó a la ciudad de Santo Tomé y a toda la región, mantiene bajo la lupa la participación de tres adolescentes. Dos de ellos, de apenas 14 años, fueron declarados no punibles por la ley vigente, mientras que una joven de 16 años permanece bajo una medida de encierro preventivo. La brutalidad del ataque, que incluyó más de 20 heridas de arma blanca, reactivó en la provincia el debate por la baja de la edad de imputabilidad.
Romina, la madre de la víctima, encabezó en las últimas semanas diversas movilizaciones frente a los Tribunales de Santa Fe. En sus declaraciones, la mujer describió el hecho como una "ejecución" y exigió que las autoridades de la Secretaría de Niñez tomen medidas estrictas sobre los menores involucrados, quienes habrían citado a la víctima bajo engaños antes de cometer el homicidio.
La detención de este lunes por amenazas se da en un contexto de extrema tensión. La familia de Jeremías denunció en reiteradas oportunidades sufrir hostigamientos por parte del entorno de los acusados. La justicia busca determinar ahora si estas acciones forman parte de un plan sistemático para entorpecer el avance de la causa, calificada provisoriamente como homicidio calificado por ensañamiento, alevosía y el concurso premeditado de dos o más personas.
Mientras la Fiscalía continúa recolectando evidencia digital de los teléfonos secuestrados, el foco se desplaza hacia la seguridad de los testigos. El Ministerio de Seguridad provincial reforzó la vigilancia sobre los familiares de Monzón, quienes aseguran vivir bajo un estado de constante temor desde que se produjo la captura de los sospechosos en el barrio Escarafía.
